Los pasos de peatones elevados son una novedad en Avilés, pero no en otras ciudades españolas. Es el caso de Bilbao, donde el Ayuntamiento se vio obligado a eliminar todos aquellos que había puesto, ante las protestas de los taxistas.
Los profesionales del volante, los conductores de autobús y el Instituto Vasco de Seguridad Laboral denunciaron los problemas que estas plataformas les producían. Consistían en un notable incremento de dolores de espalda y molestias para aquellos que pasaban la jornada laboral en un vehículo. En Avilés aún no se han detectado estas dolencias.