La actividad creciente de los mercados de abasto y de terneros contrasta con el declive del mercado de vacuno mayor de vida, que se celebra los martes, y que se mantiene en buena parte por tradición. El celebrado ayer en Pola de Siero estaba más mermado aún por razones normativas. La prueba de la tuberculina, obligatoria para el ganado de vida que se comercializa fuera de la región, comienza a hacerse hoy. Muchos ganaderos protestan por el hecho de que haya una medida tan estricta. La prueba sólo tiene validez durante un mes. Cumplido ese plazo, debe repetirse si se quiere vender fuera de Asturias: «No se puede negar que es bueno controlar los animales, pero cuantos más papeles hay, más dificultades tenemos».