El Principado no cedió a la pretensión de los hosteleros de exigir ciertos atuendos en determinados acontecimientos. Por eso, advierten desde Hostelería de Asturias, pueden darse casos extraños. Por ejemplo, si en cualquier local público debe permitirse la entrada a todo aquel que no vulnera le ley, ¿qué ocurriría si alguien pretendiese ir a la ópera en bañador, o en pantalón corto? «El afectado podría pedir la hoja de reclamaciones y se instruiría un procedimiento sancionador», dicen desde los servicios jurídicos de la asociación empresarial. Aunque también apelan a las «normas de convivencia» que deben regir todo tipo de relaciones en este sentido.
Por otra parte, la norma también obliga a los locales de ocio nocturno que con aforo superior a las 350 personas a contratar a vigilantes de seguridad integrados en empresas de seguridad privada que estén inscritas en el Registro General del Ministerio del Interior.
Según explica el director general de Seguridad Pública, el texto le será entregado en breve al Consejo de Gobierno para su aprobación. Luego se publicará en el BOPA y entrará en vigor.