Ajena a toda polémica, y sin ánimo de entrar en ella, la Fundación Príncipe de Asturias vive con satisfacción el anuncio de Oscar Niemeyer, el arquitecto premiado con el galardón de las Artes en 1989 y que no se desplazó hasta Asturias por su aversión a viajar en avión. Ahora, la Fundación ve como su obra se vinculará con el Principado al tiempo que logra un espacio para su museo. Fuentes próximas a la Fundación aseguran su apoyo al Principado y la satisfacción con el impulso al proyecto. Si bien, por prudencia, han optado por la discreción.