El pasado jueves el alcalde de Mieres se negó a discutir en Pleno tres mociones del Partido Popular e Izquierda Unida, incluidas en asuntos de urgencia, en las que pedía la paralización del proceso para contratar a una empresa externa que se encargara de la limpieza durante los fines de semana. Las quejas de los grupos llevaron a Luis María García a levantar la sesión que se retomará mañana pero sin las tres mociones. Una decisión que ha seguido caldeando los ánimos de los grupos de la oposición.
Fue el Partido Popular quien el sábado había registrado en el Consistorio la petición de un pleno extraordinario con todos los puntos que quedaron pendientes de debate. Ayer, minutos antes de que el Luis María García y los representantes sindicales avanzarán el acuerdo, el portavoz de Izquierda Unida, Luis Álvarez Payo, adelantaba la noticia a los medios calificando al primer edil de «cobarde político, sin criterio e incapaz de seguir una línea».