La igualdad real entre hombres y mujeres cabalgará a lomos de una nueva ley con ambición transformadora. El Consejo de Ministros aprobó ayer el anteproyecto de Ley Orgánica de Igualdad entre mujeres y hombres, llamada a limar el déficit de presencia social y laboral de las féminas españolas y las discriminaciones que aún aquejan al 51% de la población. La norma impondrá la paridad de sexos en las listas electorales, empuja a empresas y trabajadores a negociar la igualdad en los centros laborales y se asoma con timidez al reto de la conciliación familiar.