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DEPORTES
dErbi madrileño
El Real Madrid gana 2-1 al Atlético en el Bernabéu con goles de Cassano y Baptista
El Cádiz venció en casa 2-0 al Español y el Villarreal hizo lo propio con el Alavés al imponerse por 3-2; Barça y Deportivo juegan a las 22 horas
Cassano es felicitado por Zidane tras marcar el primer gol al Atleti. / AFP
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El Real Madrid ha logrado vencer al Atlético en el segundo derbi disputados esta temporada. Los merengues se impusieron por 2-1 en el Bernabéu con goles de Cassano y Baptista, mientras el tanto para los colchoneros corrió a cargo del serbio Mateja Kezman, quien no obstante desperdició algunas jugadas cruciales de cara a la puerta de Casillas. En los otros dos partidos que se han jugado hasta ahora de la 26ª jornada, el Cádiz ha vencido en casa 2-0 al Español y el Villarreal ha hecho lo propio con el Alavés al imponerse por 3-2; Barça y Deportivo se enfrentan a partir de las 22 horas en uno de los partidos más decisivos que afrontará el equipo azulgrana de aquí a final de temporada.
Antonio Cassano mandó un mensaje de tranquilidad a su club, participando de forma decisiva en un triunfo trabajado del Real Madrid ante su eterno rival. Una victoria que le sirve de estímulo y optimismo para el próximo miércoles donde se juega su futuro en Europa. Cassano fue el hombre del partido. Comienza una nueva era en el Madrid. Después de aterrizar con muchos kilos de más, la imagen de Cassano salió fortalecida del Bernabéu. Dio la cara, jugó con intensidad, 'a la italiana', en un derbi, que vio Ronaldo en la grada, en el palco de jugadores. A Cassano se le vio activo. Se atrevió a pelear en velocidad con Perea, uno de los futbolistas más rápidos de la Liga española. Con ese dato, no hay nada más que añadir. Cassano estuvo en todas las batallas. Y su gol calma la agitada atmósfera del club. El Atlético, con un derroche físico interesante, no contó a la hora de la verdad con la calidad de Petrov y Torres. De ellos se esperaba más.
No defraudó el derbi. Tuvo vértigo como siempre. Vértigo porque de inmediato Cassano ilusionó al madridismo con un gol balsámico. Ese gol olvidó los malos tragos de la semana. El público es generoso y ovacionó al Madrid cuando salió al campo. Aprovechó el Real Madrid el pasillo de Velasco en la banda derecha. Es la zona más débil del Atlético y por allí Roberto Carlos entró con autoridad. Cuando el brasileño acelera, el Madrid lleva peligro. Y de un centro medido suyo, surgió el gol de Cassano. Acertó López Caro con Cassano mientras Ronaldo veía la hazaña del italiano en la grada. Cassano ha jugado decenas de derbis pasionales en Roma con el Lazio. Le va la marcha. Peleó todos los balones, apretó en la salida del balón atlética. Fue agresivo y oportunista. En el fútbol del siglo XXI, un punta que no aprieta no tiene sentido.
El Atlético echó de menos a Ibagaza y a Maxi. Mucho más que el Madrid a Ronaldo. Le costó a Gabi y a Luccin tener la posesión de la pelota, aunque llegó a empatar el partido, el Madrid llevó el mando. A Kezman le vino bien el gol. No lleva una buena racha, pero el serbio siempre aparece en los grandes partidos. Y eso es un buen síntoma. Kezman es experto en resolver barullos en el área. El de hoy, lo definió con elegancia, con un tacón que no pudo ver Iker. El Madrid comenzó a tener éxito al contragolpe. Guti y Zidane buscaron a Cassano arriba. Pero también Iker intentó sorprender al Atlético con saques de puerta directos al italiano. El Atlético perdió a Valera por lesión. Salió Galletti, un futbolista que se crece con el Madrid enfrente. Desde que lo tumbó en la final de Copa de Montjuic, el argentino no defrauda. Hoy firmó un gran partido otra vez. Rápido, hábil y directo.
El duelo de la noche más esperado era Salgado-Petrov. Lo ganó Míchel por casta. Jugó Salgado con la ilusión de un juvenil. Atento en la marca y notable en sus subidas al ataque. Tras el descanso, el fútbol fue más trabado, con todos los ingredientes de un partido de máxima rivalidad. El Atlético lo intentó con Galletti. Y con Gabi buscando el gol en las segundas jugadas, desde fuera del área. Y por una tercera vía: buscando el remate de cabeza de Pablo en jugadas de estrategia. El equipo de López Caro sufrió en la recta final. Especialmente por el centro de la zaga, donde Iván Helguera estuvo más nervioso de lo habitual.
El Madrid dio una imagen bien distinta a la de pasadas semanas. Se vio 'picado' a todo su colectivo. Incluido Guti, que se marchó enfadado con el cambio. El Atlético, entretanto, no sacó petróleo ni de Fernando Torres ni de Petrov, los dos futbolistas más desequilibrantes a priori del equipo, que hoy no aparecieron en el Bernabéu. No supo el Atlético aprovechar al borde del área el buen puñado de ocasiones que regaló el Madrid al despejar mal en corto. Ni Gabi ni Luccin engancharon buenas voleas. El Madrid, en resumen, hizo sus deberes y prepara el partido más importante del año en Londres el miércoles en Highbury ante el Arsenal. Allí, Raúl Bravo se perfila ya como titular al lado de Sergio Ramos.



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