La asociación de maderistas de Asturias (Asmadera), que agrupa al 75% de las empresas dedicadas al sector en la región, acusó ayer a la parroquia rural de Lamuño, en Cudillero, de «incumplir» los acuerdos alcanzados hace seis años por el colectivo y la federación de parroquias rurales. Su dirigente, Luis Enrique García, asegura que las declaraciones del presidente de la parroquia rural de Lamuño Santiago Bernardo, sobre la supuestas «prácticas mafiosas» contra su parroquia por bloquear la compra de madera, «no tienen sentido» y sólo pretender «cuestionar el trabajo de Asmadera y de todo el sector en Asturias».