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Domingo, 5 de marzo de 2006
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Sporting
El Sporting logra su primer triunfo del año
El 'gallego' marcó el tanto gijonés en el saque de un córner, que Raúl Cámara fabricó de la nada El árbitro anuló un gol al Almería en el tercer minuto de la prolongación, en la jugada más polémica
MARCAJE. Karanka y Acasiete, en una de las espectaculares pugnas que mantuvieron durante el encuentro en busca del control del balón. / JOAQUÍN BILBAO
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El Sporting logró la primera victoria de 2006, que llegó después de diez jornadas de ayuno, en una semana que estuvo avivada por las polémicas de la aplicación del expediente de regulación de empleo y por la preocupación del máximo accionista por la trayectoria del equipo.

Respecto a los ensayos de la semana, la novedad en la alineación fue Gerardo como interior izquierdo. El Sporting mantuvo su habitual 4-1-4-1, mientras que el Almería ofreció un 4-3-3, en el que Lozano se movía entre Galca y Soriano.

El partido tuvo un desarrollo anodino, con alternativas en el control del juego, pero son escasas llegadas. Las más peligrosas fueron primero las del Almería, en un par de combinaciones de Crusat con Francisco, en las que mostró su sentido de la anticipación la defensa gijonesa. Luego fueron los rojiblancos quienes aportaron algo de llegada, casi siempre por la banda derecha, con Pablo Álvarez de protagonista. El 'gallego' creaba algunas complicaciones al lateral Cisma, con la intención de buscar la cabeza de Karanka con sus centros.

A medida que pasaba el tiempo, el juego del Sporting era mejor que el del Almería, que cedía terreno ante la mayor presión de su rival. El conjunto gijonés casi siempre llegaba por la zona de Pablo Álvarez, ya que Gerardo se desplazaba con alguna frecuencia hacia el centro del campo.

El mando correspondía al Sporting, pero con demasiada timidez. Daba la sensación de que al equipo le pesaba la situación y la finalización de las jugadas tenía demasiadas imprecisiones. Los centros a la búsqueda de Karanka eran 'sartenazos' imposibles de controlar. Además, parecía que había cierta precaución a la hora de buscar los disparos a portería.

Llegó el gol rojiblanco, que al final sería el del triunfo. Raúl Cámara persiguió un balón que estaba perdido, ante la confianza de Carlos García, quien tenía ventaja. Se produjo un córner, con lanzamiento de Gerardo y remate de Pablo Álvarez, quien se zafó de la vigilancia de los centrales.

El tanto dio confianza al equipo gijonés, mientras que despertó las apetencias ofensivas de los almerienses. De todas formas, hasta el descanso sólo se produjo un tiro de Varela, que salió desviado, sin que tanto Francisco como Crusat encontraran opciones de llegar a la zona de Roberto. Coincidió también con la presencia de una lluvia que empezó a arreciar fuerte, con viento favorable a los rojiblancos.

En el segundo tiempo, el Almería fue más ambicioso. Paralelamente, el Sporting se encerraba en su parcela cada vez que el rival controlaba el balón en las estrategias. El ritmo del juego le venía bien, porque los delanteros almerienses no inquietaban en exceso en los metros finales o en los disparos a la portería de Roberto.

Solidez defensiva

El Sporting pudo aumentar su ventaja en los contraataques, pero faltaba precisión y serenidad, además de apoyos. A los rojiblancos les vino bien la sustitución de Míchel por Lozano, ya que el centro del campo andaluz perdió potencia y el mayor número de efectivos en ataque apenas se notó. En gran parte, el efecto negativo lo tuvo la gran actuación de los dos centrales, ya que tanto Jeffrey como Jorge se mostraron infranqueables, con un dominio tan absoluto como espectacular en el juego aéreo.

El técnico local hizo un cambio, con la entrada de Pablo Lago, para intentar aguantar el control del balón. Para ello retiró a Míchel y trasladó a Gerardo al centro del campo. El conjunto rojiblanco tenía una consigna clara de atacar con pocos efectivos, pero defender con todos. Así es como el Almería tuvo una mayor comodidad en los lanzamientos a balón parado, en los que los centrales podían adelantarse al centro del campo local.

Sólo dos oportunidades tuvieron los andaluces, en errores de vigilancia, pero tanto Míchel como Crusat se encontraron con Roberto bien colocado.

La polémica llegó en los minutos finales, cuando el equipo gijonés daba más muestras de nerviosismo. Primero hubo una mano de Javi Fuego, aparentemente involuntaria, pero en el tercer minuto de la prolongación fue cuando se produjo la jugada que fue clave en el resultado final. Galca lanzó una falta lejana y el balón acabó en la portería de Roberto, quien buscó más cubrir un centro al segundo poste. Fue un bonito gol, pero el colegiado gallego, bien situado, anuló el tanto por una supuesta falta de un atacante. No había lugar a pensar en que el saque era indirecto, ya que fue una falta por derribo. La decisión arbitral encendió las protestas del banquillo almeriense.

Lo mejor del partido de ayer en El Molinón fue que el Sporting se reencontró con el triunfo ante un rival que fue el que peor imagen ofreció de todos los de la zona alta de la clasificación que pasaron por Gijón. Son tres puntos para un buen respiro.



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