El Musel, con las escalas de la empresa naviera United Feeder Services, recupera la conexión con el puerto de Algeciras que había perdido con la retirada, en mayo del año pasado, de Maersk.
En todo caso, las posibilidades no son las mismas. El enlace con Algeciras estaba destinado a unir Asturias con los principales puertos de Extremo Oriente, de los que el puerto andaluz se ha convertido en acceso a Europa.
La diferencia viene dada porque las conexiones transoceánicas son explotadas por Maersk, así como las principales terminales de Algeciras, de forma que cabe pensar que dará prioridad al movimiento de sus propios barcos y contenedores.
La multinacional danesa sigue ofreciendo el acarreo de su mercancía a las empresas asturianas mediante la línea que mantiene con Bilbao y la saturación de sus instalaciones en Algeciras dificulta el servicio a barcos de otras compañías.
En otro orden de cosas, El Musel vuelve a relevar las líneas que le fallan con extraordinaria rapidez.
Ya el pasado año, cuando Maersk interrumpió las escalas de la línea con Algeciras, el relevo fue inmediato, en ese caso con destino en el puerto holandés de Rotterdam. La marcha de unos se solapó con la llegada de otros.
En el caso de la línea Atlántica de tráfico ro-ro, El Musel vuelve a repetir suerte y, aunque carga rodada y contenerizada se diferencien claramente y tengan objetivos y mercados distintos, en ambos casos se mueve mercancía general de gran valor añadido y se abren posibilidades de estrategia logística para el empresariado de la región.
La interrupción de las escalas de la línea ro-ro fue desvelada por EL COMERCIO el pasado mes de febrero, si bien la Autoridad Portuaria explicó que no tiene noticia oficial de lo sucedido.