Él mismo sufrió en su familia la problemática, al tener a su hija enferma en cama a causa de una operación. Desde entonces, la idea no había dejado de rondarle por la cabeza. Tras visitar por casualidad a otra enferma con los mismos problemas, se decidió a tratar de ponerla en práctica. Así, el piloñés Pedro Sánchez Amieva realizó los primeros bocetos de una cama elevadora que lleva incorporada una bañera y un sistema de ducha.
Tras ponerse en contacto con el ingeniero Humberto Viguera, ambos se pusieron manos a la obra. Buscaron dispositivos similares y comprobaron que su idea aún no había sido puesta en práctica en ningún lugar del mundo, por lo que iniciaron los trámites para poder patentarla. De ahí surgió Educapeyd Complet, el equipo ducha cama para enfermos y discapacitados.
Ahora ya cuentan con la autorización para su fabricación y están a la espera de que se acepte la patente a nivel mundial. «Supondrá una mejora de la calidad de vida de los pacientes en hospitales, geriátricos y en domicilios particulares», confía Sánchez. Sus principales virtudes: que evita todas las molestias al paciente y libra a los auxiliares y enfermeros de realizar esfuerzos físicos.
El sistema ascensor permite elevar al enfermo y desplazar lateralmente el colchón para poder hacer de nuevo la cama. Al mismo tiempo, la cama cuenta bajo el colchón con una bañera que también se eleva hasta alcanzar la altura deseada y un sistema de ducha. Una vez realizada la higiene del paciente, la bañera vuelve a ocultarse y el colchón ocupa su lugar, sin ningún esfuerzo por parte de los cuidadores.
Asimismo, el sistema (que cuenta con una serie de cintas anchas para elevar al paciente) evita la proliferación de llagas y airea la piel. Por supuesto, el dispositivo también cuenta con las comodidades propias de las camas actuales, con un mando a distancia para elevar el cabecero o los pies de la cama.
Este mismo mes, tendrá lugar en Oviedo una presentación oficial del ingenio, a la que asistirán diferentes directores de hospitales y clínicas geriátricas. Una vez fabricadas en serie, el precio de la cama podría oscilar entre los 8.000 y los 13.000 euros. Por ahora, tan sólo se ha desarrollado un prototipo que, aunque ya tiene todas las funciones y cumple con todas las normativas de seguridad, será perfeccionado y mejorado en el aspecto estético.