El ex jefe militar de ETA Santiago Arróspide Sarasola, 'Santi Potros', condenado a 3.122 años de prisión por varios atentados, entre ellos las matanzas de Hipercor y de la madrileña plaza de la República Dominicana, no podrá salir de la cárcel antes de 2030, diez años más tarde de lo que el reo tenía previsto. La Audiencia Nacional decidió ayer aplicarle la 'doctrina Parot' y acumular sus once condenas en una sola causa para mantenerle entre rejas el máximo de 30 años que establece la ley penitenciaria.
La decisión es fruto de la doctrina diseñada por el Tribunal Supremo para evitar la excarcelación de etarras significados por su especial brutalidad. Como ya sucedió con el sanguinario Henri Parot, la Justicia acordó aplicarle el nuevo sistema de cómputo de los beneficios. Hasta ahora, éstos se descontaban sobre los 30 años de estancia máxima en prisión, pero en lo sucesivo se descontarán de la totalidad de las penas, tomadas una por una y de mayor a menor.
El objetivo de esta medida es retrasar la puesta en libertad de los 184 presos de ETA condenados por el Código Penal de 1973, entre los que figuran terroristas como el ex jefe del comando que cometió la matanza de Hipercor, Domingo Troitiño, 'Txomin' y José Antonio López Ruiz, 'Kubati', asesino de 'Yoyes', que tenían previsto salir de la cárcel este año. También impedirá salir al 'histórico' Francisco Mújika Garmendia, 'Pakito'.
La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional justificó la acumulación de las penas de 'Santi Potros' con el argumento de que sus delitos «presentan entre sí conexión cronológica que hubiera permitido enjuiciarlos en su solo proceso».