El guardia civil de tráfico de Mieres Rafael Álvarez Castilla, de 38 años, falleció ayer al chocar frontalmente el vehículo en que patrullaba por la carretera nacional 630 contra un camión. Los hechos se produjeron hacia las once y media de la mañana en el kilómetro 47, a la altura del polígono Fábrica de Mieres, cuando el coche que conducía el fallecido, un Citroen C5 con matrícula PGC 6937-D, circulaba en dirección a Oviedo, y el camión, marca Iveco (O-6914-CD), lo hacía en sentido a Mieres. Según informó la Guardia Civil, por causas que aún se desconocen, el turismo invadió el carril contrario y aunque el conductor del vehículo pesado intentó evitarlo -las marcas de la maniobra quedaron impresas en la calzada-, el impacto fue inevitable.
El choque fue brutal. Tanto que el camionero perdió el control del vehículo, que iba cargado con bovinas de hierro, y terminó volcado en el terraplén anexo a la calzada. El coche de la Guardia Civil quedó mirando en sentido contrario a su marcha. Pese a la aparatosa caída, el camionero salió del vehículo pesado por su propio pie y, según informaron testigos presenciales, «sólo se quejaba de un golpe en la rodilla».
Complicado rescate
Hasta el lugar de los hechos se desplazaron de inmediato los bomberos de la base de Mieres, el Servicio de Atención Médica Urgente y los propios compañeros del cuartel mierense de la Guardia Civil. El coche del agente quedó totalmente deformado lo que provocó que los bomberos tuvieran grandes dificultades para extraer su cuerpo del interior, hasta el punto de que fue necesario enviar refuerzos desde el parque de La Morgal, según informó el 112 Asturias. Las tareas de excarcelación se prolongaron cerca de tres horas. Los propios bomberos de Mieres que participaron en los trabajos informaron de que la operación había sido «una de las más complicadas» de las que jamás hayan realizado. Según los primeros informes, Rafael Álvarez Castilla falleció en el acto. La investigación sobre las causas del siniestro continuará con el análisis de los resultados de la autopsia del fallecido.
El accidente obligó a cortar durante tres horas la salida de Mieres a la N-630 desde la rotonda de La Peña lo que provocó importantes retenciones y obligó al desvío de los vehículos.
El funeral por el guardia civil fallecido, que estaba casado y tenía un hijo, tendrá lugar hoy, a las cinco de la tarde, en la iglesia de San Pedro Apóstol de Mieres. Su capilla ardiente ha quedado instalada en el tanatorio mierense.