Tanto el Patronato del Centro de Escultura de Candás, Museo Antón, como la familia del escultor han anunciado que recurrirán la sentencia que absuelve del delito de destrucción de patrimonio cultural -del molde de la escultura de La Marinera-, al ex coordinador del centro Roberto Suárez.
Tras conocer el fallo absolutorio, ambas partes aseguraron que«la acatamos, pero no podemos compartirla». Por este motivo recurrirán la sentencia dictada por el magistrado del Juzgado de lo penal número 1 de Gijón ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA). En la apelación, afirmaron, mantendrán la petición de dos años de cárcel y una multa de 30 euros diarios durante 18 meses para Suárez.
El portavoz de la familia del escultor Antón, Alberto García, puntualizó que recurrirán el fallo «porque la historia en este asunto es clara. Está demostrado que escultura se cedió al Ayuntamiento y estuvo depositada en un almacén del centro y así consta documentalmente». El portavoz afirmó que «se nos va una obra original que tiene un valor patrimonial irreversible. Por eso deben decirnos dónde acabó tras salir de nuestro domicilio en 1994 en calidad de depósito temporal».
El fallo absolutorio
Los demandantes sostienen que Roberto Suárez ordenó tirar la pieza original, aunque en la sentencia que absuelve a ex coordinador del centro de un delito de destrucción sel patrimonio se afirma que «no se sabe qué es lo que tiraron ni quien lo tiró».
Entre otras conclusiones, en el fallo se estipula que a tenor de las circunstancias expuestas por la parte demandante «la obra no fue donada», por lo que permite sentar la conclusión de que la actuación de las acusaciones (Patronato y familia), en los presentes autos «merece, cuanto menos, ser calificada de temeraria». Y añade, «máxime si se tiene en cuenta que, como ya indicó el Ministerio Fiscal en su informe, la pretensión acusatoria era insostenible».