El presidente de la ANP,Abú Mazen, cometió ayer el error de entrometerse en la campaña para las elecciones israelíes del día 28 y expresar su apoyo al primer ministro en funciones y candidato de Kadima, Ehud Olmert. En declaraciones al diario italiano 'Corriere della Sera', Abú Mazen manifestó que Olmert es el candidato que responde mejor a los intereses palestinos. «Deseo que gane... Le conozco bien y creo que podría trabajar con él de una manera productiva», afirmó. La dura respuesta de los políticos del Likud y del Partido Laborista no se hizo esperar.
Un consejero del líder de la ANP tuvo que precisar que el diario italiano había «malinterpretado» al presidente palestino. «Abú Mazen dijo (al 'Corriere della Sera') que no quiere interferir en las elecciones israelíes», aclaró el asesor. Añadió que «los sondeos sugieren que Kadima vencerá y Abú Mazen negociará con Olmert porque lo conoce bien».
El Likud, por su parte, aprovechó la entrada del dirigente palestino en la campaña para desacreditar a Kadima. «Incluso Abú Mazen, que ha pedido a Hamás que forme el próximo Gobierno, entiende que Olmert hará concesiones a los palestinos y les entregará territorios sin obtener nada a cambio. Abú Mazen sabe que Kadima está a la izquierda del Partido Laborista», dijo un portavoz del ex partido de Sharon.
En sus declaraciones, el líder de la ANP también manifestó que hay que conceder a Hamás tiempo porque está seguro de que la organización fundamentalista modificará sus posiciones en un futuro próximo.