«Hace tiempo que el corazón industrial de Asturias necesita un marcapasos». El coordinador general de IU de Asturias, Jesús Iglesias, expresó ayer sus dudas sobre la eficacia de la política industrial desarrollada por el Gobierno asturiano y se mostró escéptico con el plazo de dos años planteado por el consejero de Industria, Graciano Torre, para que ese corazón lata «a buen ritmo». Iglesias instó a la Administración a poner en marcha los acuerdos del pacto de Gobierno y del Acuerdo para el Desarrollo, la Competitividad y el Empleo (ADECE) para garantizar el futuro industrial de la región. Menos crítico se mostró el presidente del Consejo Económico y Social (CES) de Asturias, Nicolás Álvarez, que salió ayer en defensa del Ejecutivo regional en lo relativo a su actuación en materia industrial. Álvarez sostiene que los pasos dados en los últimos tiempos sitúan al Principado «en la buena dirección». El presidente del órgano consultivo opina que la Administración autonómica no sólo dispone de los instrumentos adecuados para favorecer la industrialización, sino que los está aplicando con acierto.
Desde que el CIS diera a conocer los resultados de su última encuesta, la constatada preocupación de los asturianos por el problema del paro y de la falta de tejido industrial en la región -asuntos que encabezan la estadística-, han provocado un debate interno en la Federación Socialista al que se han sumado otras fuerzas políticas, sindicatos y patronal.
Izquierda Unida tiene dudas de que el Gobierno asturiano pueda conseguir que en dos años el corazón industrial «lata a buen ritmo». El coordinador general de IU de Asturias, Jesús Iglesias, cree que la preocupación manifestada por los ciudadanos en la encuesta del CIS «exige una respuesta». El mensaje negativo que trasladaron los asturianos es cuanto menos «significativo», a juicio de Iglesias, que pide cambios en la posición del Gobierno «porque después de tantos años hacen falta actuaciones más allá de una política de dar dinero a las empresas».
La coalición demanda un «diseño global» del proyecto industrial para Asturias cuyo impulso debe ser, según Iglesias, «la puesta en marcha de los contenidos del pacto de gobierno y los acuerdos del ADECE.
Asimismo, el líder de la coalición vislumbra el Foro por la Industria como el marco más adecuado para definir soluciones a un problema que todos asumen. Según explicó, durante una rueda de prensa ofrecida ayer, es necesario «dar continuidad» a ese foro, cuyas conclusiones están a punto de conocerse.
Iglesias no oculta su «escepticismo» sobre la afirmación realizada por el consejero de Industria, Graciano Torre, a EL COMERCIO en la que aseguró que el corazón industrial del Principado empezaría a latir «a buen ritmo» dentro de dos años. El coordinador de IU ironizó al asegurar que el corazón industrial de Asturias «lleva tiempo necesitando un marcapasos». Incluso, Iglesias reconoce que la región «no ha sido capaz» de desarrollar esa política de actividad y expresa sus dudas sobre la posibilidad de que sea una realidad en el plazo que asegura el consejero. «Ojalá pudiera cumplirse ese objetivo -señaló Iglesias-, pero deben ser conscientes de la necesidad de un compromiso serio».
El coordinador de IU, que mostró su extrañeza ante la «sorpresa» que ha generado entre algunos líderes políticos unos datos «obvios», reclama un compromiso firme de «todos los agentes sociales» y recuerda que Asturias «no puede ni debe renunciar a recurrir a todos los sectores que puedan generar negocio». No obstante, Iglesias tiene claro que por encima de todo el Principado «debe defender su vocación industrial».
Visión optimista
El presidente del CES -órgano consultivo integrado por las organizaciones empresariales y sindicales, la Universidad de Oviedo, la Federación Asturiana de Concejos y el propio Gobierno regional- trató ayer de despejar las críticas que, desde varios sectores, se han vertido contra la política industrial del Principado. Y lo hizo asegurando que ésta va en la línea de un «apoyo claro» a la industrialización.
En este sentido, Nicolás Álvarez insistió en que el Gobierno regional está haciendo todo lo que está de su mano, como promover la creación de suelo industrial para favorecer el asentamiento de nuevos negocios; apostar por proyectos empresariales de valor añadido como los de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) o explorar nuevos mercados vía exportación. «Las empresas no puede montarlas la administración, pero sí favorecer su creación y eso es lo que se está haciendo».
A todo esto, sumó Álvarez la «importancia» de herramientas como el Acuerdo por el Desarrollo Económico, la Competitividad y el Empleo (ADECE) firmado en diciembre de 2003 por Principado, CC OO, UGT y Fade -contempla actuaciones en promoción económica, formación y empleo, salud laboral y cohesión social por valor de 730 millones- y el Foro por la Industria. Éste foro, celebrado el pasado mes de noviembre, se fijó como objetivo marcar el futuro de la política industrial en Asturias y los cambios necesarios en los próximos años.
Nicolás Álvarez considera básica una participación de todos los sectores, públicos y privados, en el desarrollo industrial de la región «aportando ideas en positivo».
«Todo es poco», reconoce el presidente del CES, para fortalecer un tejido industrial que considera «clave» para el desarrollo de la región. Tampoco obvia un detalle que, a su juicio, es fundamental. Se trata de la mejora de las infraestructuras. «Ese déficit en vías de comunicación perjudica de forma notable un mayor relanzamiento industrial de la región», señala Nicolás Álvarez.