Se esperaban más de los que finalmente llegaron, pero acabaron por rondar el millar. Un espectacular dispositivo policial se convirtió ayer en el peor enemigo del 'macrobotellón' convocado a través de internet y mensajes de móvil. Varios cientos de jóvenes se dieron cita en el aparcamiento Este de El Molinón, una cifra alejada de los 3.000 previstos por las fuerzas de seguridad. La Policía Local cerró al tráfico el perímetro circundante del estadio de fútbol desde media tarde y dispuso a su alrededor, en círculos concéntricos, varias patrullas para realizar pruebas de alcoholemia. La Guardia Civil vigiló los accesos a la ciudad, donde se llegaron a formar retenciones por los controles de alcohol y drogas.