Con una ceremonia solemne pero al mismo tiempo alegre y emotiva, la socialista Michelle Bachelet, una médica de 54 años, separada y con tres hijos, asumió ayer su cargo como primera presidenta de Chile por un período de cuatro años. Vestida de traje blanco, la nueva presidenta saludó a mandatarios y ministros de más de 200 países que llegaron a Valparaíso para asistir a un cambio de mando histórico.
«¿Prometéis desempeñar fielmente el cargo de presidenta de la República y guardar la Constitución y las leyes?», le preguntó el senador y ex presidente Eduardo Frei (1994-2000), encargado de tomar el juramento. Y la flamante mandataria respondió: «prometo» con los ojos húmedos pero sin llorar.
Los presentes en el edificio del congreso, en Valparaíso, irrumpieron en un largo aplauso y vivas a la nueva presidenta. Enseguida, el presidente saliente, Ricardo Lagos, se quitó la banda tricolor y la entregó a Frei, que se la colocó a Bachelet cruzada sobre su traje blanco. Fue entonces cuando la nueva jefa de Estado se fundió en un largo abrazo con Lagos (2000-2006).
Bachelet se volvió una figura popular durante la gestión del presidente saliente, que la designó primero ministra de Salud y luego de Defensa. Desde este último puesto, que nunca había sido ocupado por una mujer, la dirigente, detenida durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), mostró carisma y cualidades de liderazgo. Bachelet es hija de un militar asesinado durante el régimen.
Príncipe de Asturias
Los actos del traspaso habían comenzado en la víspera cuando llegaron a Santiago los primeros visitantes ilustres para saludar a Bachelet. El príncipe Felipe de Borbón fue el primero. Luego arribó la presidenta de Nueva Zelanda, Helen Clarck; el presidente de Sudáfrica, Thabo Moeki; el mandatario electo de Haití, René Préval; el vicepresidente de Cuba, Carlos Lage; la secretaria de Estado de los Estados Unidos, Condoleezza Rice, y la gobernadora general de Canadá, Michaelle Jean.
Más tarde se sumaron los vecinos. El presidente de Argentina, Néstor Kirchner; el de Brasil, Luis Inacio Lula da Silva; el de Uruguay, Tabaré Vázquez; el de Perú, Alejandro Toledo; el de Bolivia, Evo Morales, y el de Venezuela, Hugo Chávez.