Los consejeros de Economía y Salud del Gobierno asturiano, Jaime Rabanal y Rafael Sariego, respectivamente, visitaron hoy las obras, que se llevan cabo sobre una parcela de 360.000 metros cuadrados de los que ya se han excavado 65.000 metros cuadrados en planta y de los 3.800 corresponden al edificio de hospitalización.
La escasez de lluvias ha permitido que los trabajos avancen más rápido de lo previsto, según los responsables de la empresa pública GISPASA, y que se extrajesen hasta el pasado mes de diciembre 820.514 metros cúbicos de tierra para iniciar después las labores de cimentación consistente en la colocación de las zapatas de hormigón que sustentarán los pilares del edificio.
Hasta el momento se han colocado 153 zapatas -150 del edificio de hospitalización y 3 del área ambulatoria- sobre las que se asentará una estructura de hormigón armado y que pueden soportar hasta 500 toneladas de peso.
La construcción de todo el complejo requerirá utilizar, según GISPASA, 22.000 metros cúbicos de hormigón y, de mantenerse el actual ritmo de las obras, a lo largo de la próxima primavera los edificios del complejo comenzarán a elevarse de la zona excavada.
Tras la visita a las obras, Rabanal y Sariego mostraron su satisfacción por la marcha del proyecto que, según las previsiones del Ejecutivo, estará operativo en 2010 tras realizar una inversión de 205 millones de euros en un centro sanitario que dispondrá de 1.039 camas, casi la mitad de ellas en habitaciones individuales, además de 121 camas de cuidados intensivos y 175 de hospital de día.
Para el consejero de Salud, en la actualidad los hospitales, al margen de su carácter "asilar" para la recuperación de los enfermos, son "entes tecnológicos" en los que operan "muchas personas con alta cualificación y dedicadas a completar lo que se hace en atención primaria, que es cuidar a la gente".
Sariego consideró "una temeridad" hablar de una cifra de inversión en equipamiento tecnológico dada la rapidez de los avances científicos, pero sí avanzó que al igual que se dispondrá de la "ultima generación" en resonancia nuclear magnética en el momento de su puesta en servicio, también habrá equipos y tecnología "vigentes" entonces y utilizados en el actual Hospital Central.
Respecto a la posibilidad de que el complejo incluya una nueva Facultad de Medicina, tal y como demanda la Universidad de Oviedo, el consejero pidió "poner en valor" los seis millones de euros destinados a la reforma de las actuales dependencias del centro académico.
"Cuando las obras estén realizadas ya hablaremos", indicó Sariego antes de recordar que el complejo hospitalario incluye 5.500 metros cuadrados para la docencia y para albergar dependencias dedicadas a la investigación como el Instituto de Oncología Molecular.
Los arquitectos Juan Navarro Baldeweg y Angel Fernández Alba fueron los responsables de elaborar el proyecto del futuro HUCA y definieron una gran área ambulatoria estructurada en un edificio de cuatro plantas y varios ramales rodeado de amplias zonas verdes.
Además de helipuerto, una amplia zona de cocinas y servicios y tras aparcamientos subterráneos con capacidad para casi 2.000 vehículos, el proyecto reservaba terrenos para ubicar el denominado campus de Ciencias de la Salud, que albergaría la facultad de Medicina y la Escuela Superior de Enfermería, además de otros espacios relacionados con la docencia.
La Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por SACYR, San José y Sánchez Lago fue la adjudicataria de las obras que cuenta con un plazo de ejecución de 54 meses.