Los centros de internamiento de inmigrantes indocumentados de Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura se encuentran «prácticamente al límite de su capacidad» -algo más de 1.600 plazas en conjunto-, a causa de la llegada de centenares de personas en pateras de los últimos días. La situación de esos centros se vio agravada el fin de semana con la llegada de otros 211 inmigrantes más en menos de 24 horas. Eso obligó a la Delegación del Gobierno a dar instrucciones a la Policía Nacional para que agilice las repatriaciones.