Al menos 52 personas murieron ayer en Irak, 36 de ellas en tres atentados perpetrados en dos mercados abarrotados de gente en Bagdad. Por otra parte, el fiscal del tribunal que juzga al ex dictador Sadam Hussein y a siete colaboradores aseguró que, si son condenados a muerte, quiere que sean ejecutados lo antes posible.
Según fuentes del Ministerio del Interior, dos vehículos hicieron explosión en el mercado popular de Al Ula y un tercero en el de Aal Gayara, en el barrio chií de Ciudad Sadr, en la capital, dejando 36 muertos y 104 heridos.
Las fuerzas de seguridad desactivaron un cuarto coche bomba en el mercado de Chaab.
Los atentados se produjeron en momentos de gran afluencia de público en los mercados, según esta fuente.
Además, esta jornada violenta dejó otros 16 muertos, seis de ellos en la carretera del aeropuerto de Bagdad por la explosión de una bomba al paso de una patrulla norteamericana, cerca de la mezquita de Om al Tubul.
Juicio a Sadam
Mientras la violencia segaba nuevas vidas, el Alto Tribunal Penal que juzga a Sadam Hussein y a siete colaboradores inició ayer su decimoquinta audiencia.
El fiscal del tribunal, Jaafar Al Musaui, aseguró a la televisión Al Iraqiya que si los acusados son condenados a muerte por la matanza de Dujail serán ejecutados sin esperar otros procesos en los que pueden estar implicados.
«Si el Alto Tribunal Penal pronuncia la pena capital contra los acusados en el caso de Dujail, la ley es clara: habrá que ejecutar la sentencia en los 30 días siguientes a su ratificación por la Corte de Apelación del Tribunal», dijo Al Musaui, sin especificar el tiempo que puede transcurrir entre la sentencia del tribunal y el resultado de la apelación de la misma.
«Sobre los otros juicios (en los que los reos figuran como acusados), el tribunal juzgará a los encausados que aún vivan, porque aquellos que sean ejecutados no podrán seguir» bajo causa judicial, explicó.
El ex presidente iraquí y sus colaboradores están siendo juzgados por la matanza, en 1982, de 148 aldeanos chiíes de Dujail, al norte de Bagdad, en represalia por un atentado fallido contra la caravana de Sadam Hussein.
Los ocho inculpados pueden ser condenados a muerte en caso de ser declarados culpables. Ellos, por su parte, se han declarado siempre no culpables.
Sadam Hussein también figura como acusado en otras causas, como el bombardeo con gases letales contra los kurdos de la localidad de Halabja y la represión contra la insurrección chií de 1991.
Todos los abogados tanto iraquíes como extranjeros de la defensa estaban presentes en la audiencia, incluidos el libanés Bochra Al Jalil, el estadounidense Ramsey Clark, el jordano Issam Ghazaui y el qatarí Nagib Al Naimi.