Los edificios en los que se distribuyen las 98 viviendas sociales entregadas ayer saltan a la vista. Sus inquilinos podrán tener el orgullo de vivir en edificios de premiada arquitectura y diseño funcional, original y agradable.
Las peculiaridades de las fachadas se trasladan también al interior, con soluciones ingeniosas que han permitido contener los costes de la construcción sin restar calidad y sentido estético a los edificios.
Todos ellos esconden unas viviendas de entre 33,31 y 90 metros cuadrados de superficie. A todas ellas se suma además garaje y trastero.
Los inquilinos pagarán por las viviendas unas rentas que oscilan entre los 85 y los 220 euros. En este último caso, se trata de un precio máximo de referencia para los pisos de mayor superficie para familias de mayores ingresos. A menores ingresos, menor es la tarifa del alquiler para sus inquilinos.