La temporada que acaba de arrancar no será un paseo para ningún piloto. Ni siquiera será cosa de dos, como ocurrió en 2005. Fernando Alonso ganó la primera carrera del Mundial, pero Bahrein dejó claras unas cuantas cosas. El piloto de Renault sigue contando con el monoplaza más fuerte de la parrilla y mentalmente está como nunca, decidido a repetir victoria en Malasia y título. Schumacher ganó su segunda corona en 1995 con más facilidad que la anterior, mientras que Hakkinen ganó las suyas consecutivas en la última carrera en 1998 y 1999 frente al alemán de forma apurada y con «mucho estrés», como confesó posteriormente el finlandés.
Fernando no lo va a tener fácil este año porque son varios los pilotos con aspiraciones reales a convertirse en el próximo campeón del mundo. Pero parece claro que todos ellos ocuparon plaza en el podio de Sakhir.
Jenson Button y Rubens Barrichello, que pueden ganar alguna carrera, no confirmaron la velocidad que apuntaron en los entrenamientos invernales y ninguno puede presumir de la fuerza mental para luchar a lo largo de dieciocho carreras por el campeonato. Además, los dos coches Honda ofrecieron problemas de transmisión, derivados de un embrague que parece que no aguanta la potencia del propulsor japonés, a lo que achacó el piloto británico su mala salida. Pero es que, como apuntó Alonso, «los Honda no salen bien y en la salida Button no debe ser un problema».
El sábado, Pat Symonds, responsable de estrategia de Renault, se la jugó y a punto estuvo de salirle mal al arriesgar más de la cuenta a la hora de elegir el momento para que sus pilotos salieran a la pista. Finalmente el cuarto puesto del ovetense en la parrilla no fue malo. La estrategia de carrera esta temporada va muy ligada a lo que se haga en la calificación, a los kilos de gasolina que carguen en los coches para la 'super pole', a las vueltas que den durante los 50 minutos que dura ésta y también a la concentración del piloto, que ha de estar marcando tiempos inferiores al 110% de su vuelta rápida.
2,7 kilos menos
Los giros que se den por encima de ese tiempo no se contabilizan a la hora de restituir la gasolina consumida y Schumacher, por ejemplo, se despistó en el tráfico una vuelta y le devolvieron 2,75 kilogramos menos, es decir, tuvo que entrar un giro antes de lo previsto a boxes durante la carrera. Alonso ganó el duelo con el de Ferrari cuando, después del segundo repostaje, superó en la primera curva a Michael, pero el asturiano había labrado el éxito mucho antes del segundo 'pit stop', en el cual ganó un segundo al alemán.
Las vueltas finales de cada tanda son, pues, fundamentales y en ellas influye el tráfico y sobre todo el rendimiento de los neumáticos. En este sentido, Alonso recuperó más de tres segundos al Ferrari antes de entrar en boxes por segunda vez. Esos tres segundos, sumados al otro arañado por sus mecánicos -debido principalmente a que Fernando repostó unos diez litros menos de combustible al parar más tarde-, le permitieron salir emparejado con el 'kaisser' en la primera curva.
La manguera del combustible tiene un caudal máximo fijado por la FIA de 12,1 litros por segundo. Esa fue precisamente la puntilla final para hacerse con la victoria. Schumacher siguió insistiendo ayer en que, si hubiese cargado esos 2,75 kilos de combustible de más, podía haber ganado, aunque la influencia en el repostaje de esa cantidad de gasolina significa poco más de dos décimas. Los mecánicos de Ferrari y Renault empataron en rendimiento, pero la estrategia del combustible permitió ganar la carrera.
Al margen de ese duelo particular, el pilotaje de ambos pilotos fue excelente, sin errores, entregándose al máximo y con corrección, dejando patente que brindarán interesantes duelos este año, como los de Mansell-Piquet, Senna-Prost, Stewart-Fittipaldi, Schumacher-Hakkinen, o los más antiguos de Clark-Hill y Fangio-Moss. Eso hace prever una temporada emocionante, en la que Kimi Raikkonen y McLaren tendrán también mucho que decir, mientras que los compañeros de equipo de los tres no van a pasar de ser meros comparsas. LOS 22 HOMBRES DE ALONSO EN EL 'PIT STOP' 2 Refrigeración. Limpia los pontones y coloca hielo sintético para rebajar la temperatura. 1 Ruedas. Tres mecánicos por rueda se encargan de los tornillos y de quitar y poner las gomas. 3 3 Lollipop. Informa a Fernando de cuándo han terminados todas las tareas. 2 1 1 4 Alerones. Ajustan el ángulo de ataque de los alerones del monoplaza. 9 5 Firewall holder. Sujeta una pantalla de material ignífugo de protección. 4 6 Combustible. Introducen unos 12,1 kilos de gasolina por segundo. 8 1 1 7 Bomberos. Permanecen por si se produjera un incendio en el coche. 7 8 Encendido. Si se apaga el motor, lo vuelve a encender rápidamente. 6 9 Gato. Levantan el bólido en el momento en el que se para en los boxes. 5