El posible futuro aspecto del Real Club de Tenis ya es oficial. Desde ayer, una exposición con planos y fotografías virtuales muestra el diseño del edificio de 1.000 metros cuadrados que la dirección propone construir anejo y simétrico al actual, situado en el ala izquierda de las instalaciones.
La obra, que costará 1,8 millones de euros, lucirá la misma estética que el resto del club. Su fachada será de ladrillo visto y la altura del último piso estará igualada al resto del complejo. Como avanzó a EL COMERCIO, «la idea es continuar el edificio» y ganar espacio sin moverse del centro de Oviedo, que es uno de los principales atractivos del club, según indicó el presidente de la entidad, Juan Carlos Arias. Así lo manifestó también Eduardo González, anterior presidente del Tenis, quien apreció en su día que «lo sensato es ampliar sobre las actuales instalaciones, encima de los vestuarios». Además, el solar, propiedad de la sociedad de Los Pilares, no ha agotado el espacio posible de edificabilidad.
Con todo, la reforma está en las manos de los 4.670 socios. El próximo 28 de marzo, a las 19.00 en primera convocatoria, tendrá lugar una asamblea general en la que Arias y su junta directiva someterán el proyecto para su aprobación. De ser favorable la votación, el Club de Tenis inaugurará el nuevo edificio en junio de 2007.
«La mayoría, a favor»
Con los 1.000 metros cuadrados, la sociedad solventará los actuales problemas de espacio. El nuevo edificio tendrá dos plantas y un sótano. Éste último sumará 364 metros cuadrados y acogerá un gimnasio dotado de una amplia gama de máquinas y aparatos y almacenes. La planta baja y el primer piso sumarán 533 metros cuadrados entre las dos. Vestuarios y una sala polivalente para distintos tipo de reuniones son las dependencias que quedarán a nivel de calle. Los salones de televisión y de juegos ocuparán la primera planta. La última, con 103 metros cuadrados, estará dedicada a los socios juveniles, con espacios de ocio y de estudio.
A escasas dos semanas de que el socio se pronuncie sobre el proyecto, el presidente recalcó que la «mayoría está a favor, porque es una obra necesaria», y aunque la derrama de 900 euros que debe afrontar cada titular puede «asustar», hay diversas fórmulas de financiación, indicó Arias.