Se lleva la cirugía rápida, la belleza express. Los avances técnicos hacen que el lifting muera poco a poco, que nadie quiera estar en un quirófano más de media hora, que se busquen alternativas a la anestesia general. Se busca una forma de cirugía ambulatoria, en la que las incisiones sean mínimas para ahorrar puntos y hacer cicatrices imperceptibles. Las nuevas técnicas quirúrgicas no pretenden hacernos parecer veinte años más jóvenes, simplemente mejorar el aspecto. No se trata de que una mujer de 80 años aparente cuarenta, sino eliminar los años justos para que no se note y, si es sin cirugía, muchísimo mejor. Para eso existen el bótox, la mesoterapia y los productos de relleno como el ácido hialurónico.