El comité ejecutivo del Partido Laborista decidió ayer recuperar formalmente el protagonismo en la recaudación de fondos para financiarse después de que su tesorero anunciase a la prensa, la pasada semana, que no conocía la existencia de préstamos por valor de 20 millones de euros.
La polémica sobre la financiación de los laboristas ha despertado un monstruo de múltiples cabezas, que afecta a todos los partidos e ilustra las divisiones en torno a Tony Blair. El Partido Laborista fue creado en el final del siglo XIX por el Congreso de los Sindicatos (TUC) , formados como asociaciones sectoriales. Hasta los primeros años ochenta del siglo XX, más del 90% de los fondos laboristas procedían de los sindicatos.
En la actualidad, un tercio de los 75 sindicatos que forman el TUC está afiliado al partido. Son los que tienen mayor número de afiliados, pero en los últimos años han reducido sustancialmente sus donaciones.