De esta forma, EDP Energía de Portugal, con cerca del 96 por ciento y el grupo Cajastur, con más del 3 por ciento, se quedan como únicos accionistas de la eléctrica asturiana.
Fuentes de la compañía eléctrica señalaron a EFE que el proceso de reducción del capital contó con el apoyo de 417 accionistas minoritarios, en su mayoría inversores asturianos, y con la oposición de dos de ellos.
Según la información comunicada por HC a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, los accionistas percibirán como devolución 43,86 euros por cada acción amortizada, lo que tendrá un coste de 17,46 millones de euros a la compañía eléctrica.
El pago se llevará a efectos con cargo a beneficios o reservas libres y se constituirá una reserva por un importe de 3,98 millones de euros, igual al del valor nominal de las acciones amortizadas, de la que sólo se podrá disponer con los mismos requisitos que los exigidos para la reducción de capital.
Fuentes de la empresa señalaron que esta operación de reducción de capital, por la que se ha pagado el mismo precio que en la OPA de exclusión que recientemente llevó a cabo EDP, obedece a la necesidad de dar salida a los accionistas minoritarios por la dificultad que tienen para vender sus participaciones al no cotizar la compañía en Bolsa.