Descartado que el catalán Pedro Martínez de la Rosa sea quien coja el volante de Renault que dejará vacante el año próximo Fernando Alonso con su pase a McLaren, el baile de posibles recambios continúa. En esa lista, sin duda, el finlandés Kimi Raikkonen es uno de los más deseados, si no el que más. De ahí que los rumores sobre el piloto nórdico suenen y suenen. No paran, aunque sin certeza sobre su destino. El último lo coloca en la escudería francesa. Al menos, hasta ayer, cuando Flavio Briatore pareció desmentirlo.
Si hace unos pocos días el italiano aseguraba que no tenían nada claro el fichaje de Kimi -«no es sólo una cuestión de dinero, hay otros muchos factores», dijo-, ayer cambiaba de idea y negaba tal posibilidad, pese a que cada vez más voces sitúan al finlandés como sustituto no ya del campeón asturiano, sino incluso del propio Giancarlo Fisichella, cuyo rendimiento la temporada pasada no estuvo a la altura ni del brillante monoplaza ni de su compañero de equipo.
El director general de Renault, mientras su estrella ovetense sigue de gira por Japón atendiendo diversos compromisos publicitarios, apostaba públicamente por la pareja integrada por Giancarlo Fisichella y Heikki Kovalainen para la temporada 2007, desmintiendo así que el equipo de la marca del óvalo vaya a tener problemas de pilotos una vez se produzca la marcha de Fernando Alonso.
Para el singular Briatore, el finlandés Kovalainen, su actual piloto de pruebas, también cuenta para el futuro, siguiendo así el mismo camino emprendido en su día por el ovetense. «Deberíamos recordar que no tenemos por qué cambiar a ninguno de nuestros dos pilotos», señaló el italiano en alusión a Fisichella y Kovalainen.
«No significa nada»
En muy parecidos términos se expresó el ganador del Gran Premio de Malasia, que insistió en que la marcha del asturiano «no significa nada» y que en Renault se sigue trabajando por dar un coche ganador a los dos pilotos en todas las carreras. «El equipo está trabajando de la misma manera», aseguró Fisichella.
El italiano, que reconoció que vencer en Sepang fue «algo muy emocionante» tras una carrera «durísima física y mentalmente», comparó la diferencia con respecto a la pasada temporada. «Hace un año yo gané la primera carrera, Alonso la segunda y después él fue campeón. Este año pensé en perder en Bahrein y ganar en Malasia...», bromeó.
Igualmente, el romano agradeció la confianza depositada en él por Flavio Briatore, «el único que me ha dado la posibilidad de correr en un equipo de alto nivel».