El Farho Gijón Baloncesto deberá encomendarse a Bryan Defares para la dirección del juego, en el partido de mañana en la cancha del Melilla, puesto que Rubén Suárez será baja para este encuentro y duda para el siguiente.
El base gijonés sufre una microrrotura fibrilar de unos quince milímetros, por lo que ha causado baja y ha iniciado el correspondiente proceso de recuperación. La baja de Rubén se une a la de Narros y a la de Dani González, quien se recupera de una tendinitis. Para cubrir las diez fichas federativas reglamentarias y evitar la correspondiente sanción económica, Adrián Villadangos y Raúl Sánchez, segundo base del Grupo, completarán la expedición del equipo gijonés a la ciudad norteafricana, donde les esperan Andre Turner y compañía, que mantienen una línea ascendente en las últimas jornadas.
Se inscribió a Narros
Hasta tal punto afronta en precario el Farho Gijón las seis últimas jornadas de la fase regular, que el pasado sábado, en el partido contra el CB León, fue inscrito Iñaki Narros, quien todavía tiene para cerca de mes y medio de recuperación, para completar las diez fichas.
Y todo eso con el alivio para el entrenador de que Brandon Wolfram parece recuperar la regularidad de los entrenamientos, al menos esta semana, por lo que podrá jugar algunos minutos en el partido contra el Melilla.
Lo que parece claro es que el Farho Gijón Baloncesto no moverá ficha, salvo causa de fuerza mayor, en lo que queda de temporada. Joaquín Prado deberá trabajar con los jugadores que tiene, en peores o en mejores condiciones física, pero con los que figuran en la plantilla, a pesar de que el equipo sigue optando a entrar en los puestos de play off por el ascenso.
Para eso necesita ganar los tres partidos que le quedan en el Palacio de Deportes -Ciudad de Huelva, UB La Palma y Plasencia- y ganar en la cancha del L'Hospitalet o en la del Aqua Palma. A partir de ahí, cualquier victoria que se sume a estas cuatro significaría para el Farho Gijón mejorar su posición dentro de los ocho primeros clasificados.