Diana Suárez escribe a La Columna para protestar por los vehículos que estacionan frente a la iglesia de San Lorenzo: «Agradecería mucho a la Policía o a quien le corresponda solucionarlo, que controlen el aparcamiento tanto de motocicletas como de coches que se realiza diariamente a la altura de la iglesia de San Lorenzo. A diario tenemos que sufrir las consecuencias de que los coches ocupen la zona reservada a los oficios religiosos. No les importa que haya línea amarilla o que sea una esquina, tampoco les importa estacionar directamente sobre la acera».