Durante el discurso de inauguración de la reforma del horno alto A de la planta de producción de Acero de Gijón, el jefe del Ejecutivo consideró "importante" el compromiso entre la empresa y las organizaciones sindicales, en el que figuran las inversiones a realizar en los próximos años.
Álvarez Areces valoró la reforma del alto horno A que se ha ejecutado con una inversión de 52 millones de euros, pero aseguró que "hay que seguir haciendo todas las inversiones previstas en el Plan Arco" porque son la "garantía de continuidad de Arcelor en Asturias".
En su discurso, el presidente dijo tener la sensación de "estar mirando al futuro" y calificó la reforma del alto horno como "un símbolo de la Asturias" que entra en una nueva etapa de creación de empleo y desarrollo industrial.
Alvarez Areces participó hoy en el acto de inauguración celebrado en la planta de Gijón acompañado por el consejero de Industria, Graciano Torre.
También estuvieron presentes la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso; el alcalde de Avilés, Santiago Rodriguez Vega, y varios directivos de la multinacional siderúrgica.
Continuidad en Asturias
El director de Arcelor Asturias, Ángel Prestamo, afirmó que la inversión realizada en el alto horno "consolida la continuidad de la siderurgia en Asturias y es una garantía de actividad a largo plazo".
Las obras realizadas prolongarán la vida útil del horno hasta el 2020 y aumentarán la producción anual en 200.000 toneladas, con una reducción importante del consumo de cok, lo que redunda en el abaratamiento de los costes, según informaron fuentes de la empresa.
En los próximos meses se realizará el ensamble de una de las nuevas instalaciones auxiliares del horno, que transforma la escoria en arenón, que es un subproducto siderúrgico utilizado como insumo en la fabricación de cemento.
Para el segundo semestre de este año, la dirección de la compañía tiene previsto abordar una reparación parcial del Horno Alto B.