La alcaldesa de Málaga, Marisol Yagúe, se proclamó ayer inocente de los cargos que se le imputan y dijo tener la conciencia «muy tranquila». Después de pasar su primera noche en los calabozos, tras la operación en que fueron detenidas una veintena de personas por su pertenencia a una trama urbanística, Yagüe aseguró que si algo ha ocurrido en el Ayuntamiento había sido totalmente ajeno a su intención. Ayer se produjo una nueva detención, la de la teniente alcalde, la ex socialista Isabel García Marcos, con lo que el número de arrestados se eleva a 23.