El comité ejecutivo de la UICA acusó ayer al alcalde de Carreño, Ángel Riego, de eludir su responsabilidad en la desaparición de los ocho murales de Candás que aparecen en el inventario municipal y que, actualmente, se encuentran en paradero desconocido. «Quiere responsabilizar a todo el mundo con los murales que faltan y que no encuentra y de lo que está estropeado», se quejan a través de un comunicado. En su opinión, Riego es «un cobarde político» por no asumir su parte de culpa, al tiempo que le retan a un «debate público» para aclarar la situación del patrimonio histórico y cultural del concejo.
De esta manera, la UICA responsabiliza de manera directa al alcalde de la desaparición, entre otros, de los fondos del Museo de la Pesca y la Conserva de Candás y, añaden, «ahora saca pecho porque unos vecinos le encontraron un mural perdido en un almacén municipal».