elcomerciodigital.com
Viernes, 31 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
OPINIÓN EDITORIAL
Estrategia palestina
ISMAIL Haniyeh, primer ministro palestino, ofreció en el discurso de su investidura algunas indicaciones relevantes de lo que serán las líneas maestras de su Gobierno y sorprendió a más de uno al anunciar su completa disposición para hablar con el 'Cuarteto' sobre la frágil situación que atraviesa el proceso de paz; aunque si se recuerda que tales mediadores son los EE UU, la Unión Europea, la ONU y la Federación Rusa se entenderá que estos, como representación genuina de la comunidad internacional, sólo pueden aceptar de Haniyeh que reconsidere su negativa a reconocer el derecho del Estado de Israel a la existencia y se avenga a resolver el conflicto por la vía de la negociación.

Haniyeh cree que puede romper la unidad de criterio del Cuarteto, pero el matiz de Rusia, cuyo Gobierno invitó al partido islamista, Hamás, a una visita oficial al Kremlin, no lo justifica en absoluto. Moscú puede hacer lo que tenga por conveniente en Oriente Próximo, donde visiblemente está poniendo un pie en la línea marcada en su día por la difunta URSS, pero en tanto que miembro del equipo que administra la 'Hoja de Ruta' se cuidará mucho de ceñirse a los fundamentos de la misma. Por otro lado, el Ejecutivo palestino estará solo en las singladuras políticas que ahora se abren y aunque su mayoría absoluta garantiza la investidura del Gabinete, Haniyeh debería calibrar lo que ello significa. Al fin y al cabo, la OLP, de la que Hamás no forma parte, representa históricamente al conjunto del pueblo palestino y ha dado continuidad a la causa, desde los duros comienzos de los años 70 hasta la vigente situación de cuasi Estado embrionario con reconocimiento internacional.

El primer ministro de Hamás está lanzando, en cierta manera, un guiño también a las propias filas árabes, donde se combina actualmente un mayoritario respaldo a la reivindicación territorial palestina, pero con la necesidad de defenderla exclusivamente por vías políticas. Los países árabes deben, además, financiar al Gobierno palestino, que afronta una acuciante falta de fondos, una razón práctica que es de esperar que incentive el pragmatismo del Gobierno islamista.



Vocento