Han cambiado los viernes. Los pilotos salen a la pista con una programación ordenada, pruebas de neumáticos, puestas a punto y demás. Se someten a la nueva tiranía informática, datos, reunión, más datos y más reuniones con los ingenieros, hablan para la prensa y vuelven a la sala de reuniones. Eso sí, el instinto de la velocidad que llevan grapado a los genes perdura con el volante en las manos. Ha arrancado el campeonato con Renault al mando de las operaciones (dos victorias en dos carreras) y nadie quiere perder el paso. Los cuatro mejores del Mundial hasta la fecha -Button, Fernando Alonso, Michael Schumacher y Raikkonen- marcaron los mejores registros entre los titulares en la teóricamente anodina sesión del viernes que se celebró en Melbourne.