En la variante de Pajares no todo son túneles, y los primeros trabajos en los tramos de superficie están próximos a comenzar. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), organismo dependiente del Ministerio de Fomento, adjudicó ayer las obras para la construcción del tramo inicial de la variante, el que une la localidad leonesa de La Robla con los túneles de Pajares. Además, y también ayer, el consejo de administración de Adif licitó las obras de uno de los tres tramos en superficie en la vertiente asturiana, el Sotiello-Campomanes, una licitación que autorizó hace dos semanas el Consejo de Ministros.
El tramo La Robla-túneles de Pajares, de 9,4 kilómetros, fue licitado el pasado mes de diciembre, y ayer el Adif resolvió adjudicar la obra a la UTE formada por las empresas Obrascón Huarte Laín (OHL) y Obras Subterráneas. El presupuesto para los trabajos, que tienen un plazo de ejecución de 24 meses, es de 89,4 millones de euros. Además de la construcción de la plataforma con ancho de vía internacional por la que discurrirá la alta velocidad que unirá Asturias con Madrid, la adjudicataria se hará cargo de realizar el enlace con la actual línea León-Gijón, que se encuentra a la salida de la estación de La Robla.
Por su parte, las obras licitadas en el tramo asturiano Sotiello-Campomanes, de 4,3 kilómetros, tendrán un coste inicial de 105,5 millones de euros y un plazo de ejecución de 30 meses. Según explica el Adif, los primeros 2,6 kilómetros discurren sobre dos plataformas de vía única, y los 1,7 restantes sobre una plataforma para la vía doble; es decir, en este tramo se unen las dos plataformas de vía única procedentes de los túneles. Además, en las obras se incluye la construcción del PAET de Campomanes, esto es, un puesto técnico para la explotación de la línea, y un posible emplazamiento para un puesto de control de seguridad en los túneles.
Decisión inminente
Mientras, los otros dos tramos en superficie de la vertiente asturiana de la variante, el túneles de Pajares-Sotiello, y el Campomanes-Pola de Lena, están pendientes de licitación. Ambos proyectos han sido concluidos, y se prevé que de manera inminente el Consejo de Ministros autorice su licitación.
En el tramo leonés se incluye una actuación que, previsiblemente, tendrá un importancia notable en el futuro más próximo o, al menos, en los primeros momentos de la alta velocidad con destino Asturias: se trata del enlace con la línea actual entre León y Gijón. La relevancia de este aspecto viene dada porque más al sur de la variante, de La Robla a Valladolid, aún no hay trazado definido para la alta velocidad. Por eso, para el año 2008 se plantea el uso de trenes de rodadura desplazable, de modo que usen ancho internacional de Madrid a Valladolid (en 2007 se prevé que la alta velocidad esté operativa), y el ancho español hasta León, mientras no se define el trazado de alta velocidad. Previsiblemente, si la variante de Pajares en su totalidad se concluye en el plazo previsto, es decir, en 2009, esos trenes llegarían hasta La Robla, y allí pasarían de nuevo al ancho internacional que se instala en la variante de Pajares.
Luego, y en vista de que tampoco está definido el trazado del AVE desde la variante hasta Gijón, los trenes volverán en Pola de Lena al ancho español para continuar viaje por el trazado actual hasta el fin del trayecto.
Cuando arranquen las obras en los tramos La Robla-túneles y Sotiello-Campomanes estarán en marcha los trabajos en el 77,4% de la variante de Pajares, señala el Adif. De los 50 kilómetros que separan La Robla de Pola de Lena, la mitad discurren por los túneles, donde se dieron por iniciadas las obras en agosto de 2004. Se trata de los trabajos más costosos en dinero y en tiempo, y la intención del Ministerio de Fomento es que coincida su fin, previsto para 2009, con el del resto de tramos en superficie. De momento, los plazos marcados para el de La Robla y el de Sotiello lo permiten.