Más de 500 personas homenajearon ayer con su presencia a «los nuevos ejemplos de lucha, trabajo y solidaridad» del concejo de Mieres que ayer recibieron el galardón 'Mierense del año'. Su entrada en el salón de actos de Cajastur, precedidos por la banda de gaitas Villa de Mieres, arrancó una emotiva ovación.
Con los asistentes en pie hicieron acto de presencia los premiados de la XXXIII edición de unos galardones que reconocen la labor social y desinteresada de personas e instituciones que durante 2005 contribuyeron al realce de la sociedad mierense. En esta ocasión, el jurado valoró la labor que desarrolla desde hace varios años en Mieres Cruz Roja Juventud. Una entidad que en la actualidad cuenta con 31 voluntarios de entre 12 y 30 años que dedican su tiempo libre a la mejora de la vida social del concejo.
La entidad cultural reconoció además a la peña La Charanga, fundada en 1977 en 'Casa Tornillos' por varios comerciantes del municipio. Actualmente cuenta con 225 socios y con una sección denominada «donaciones», destinada a ayudar a las personas más desfavorecidas. Además, han colaborado con el Caudal Deportivo, el Club Patín de Mieres y otras asociaciones deportivas.
El tercer galardón fue entregado a tres religiosas que trabajan como voluntarias «a jornada completa» en el centro terapéutico 'El Caudal' que aseguraron que el reconocimiento les reporta «nueva energías». María Carmen Mouliaá, Gloria García y Concepción Álvarez destacaron por su dedicación a los más desfavorecidos de Mieres a los que aseguran estar dedicadas «en cuerpo y alma».
Escuela de minas
Además, la sociedad cultural 'Mierense del año' entregó la Placa de Honor de los Galardones a la Escuela Universitaria de Ingenierías Técnicas de Minas, antigua escuela de Capataces, que ha cumplido 150 años de existencia.
La insignia de Oro de estos premios, por su parte, recayó en Alfredo Visiola Rollán mientras que el distintivo al mérito empresarial lo recibió la empresa de transportes 'Pullmans Llaneza', y la medalla de los galardones fue para Ángel Fernández Menéndez, director gerente de Repsol Butano en Mieres.
La ceremonia estuvo presidida este año por la consejera de Cultura, Comercio y Turismo, Ana Rosa Migoya, en ausencia del presidente del Principado, que llevaba seis años presidiendo la entrega. En su intervención, Migoya destacó el compromiso de la Administración asturiana con el concejo.
Destacó asimismo la evolución «espectacular» que ha experimentado el sector turístico en los seis concejos que integran la Montaña Central. En cinco años, apuntó, ha logrado duplicar el número de plazas hoteleras existentes. La Montaña Central ha pasado de tener en el año 2000 un total de 25 establecimientos y 589 plazas hoteleras a contar con 65 establecimientos que suman un millar de plazas. «Creemos que con proyectos como el de Fuentes de Invierno, vamos a potenciar la oferta turística», añadió.
Cuna y Cenera
Por otro lado, la Asociación de Hostelería del Valle de Cuna y Cenera concedió ayer al director de casting mierense Luis San Narciso el premio Trasgu de Oro del valle en su segunda edición.