Zapatero defendió el derecho de los vascos a decidir su futuro, pero siempre dentro «de la ley» y conforme a «las reglas de juego de la democracia». El jefe del Ejecutivo hizo estas consideraciones en respuesta a una pregunta de la diputada de Eusko Alkartasuna, Begoña Lasagabaster, sobre el respeto a las decisiones de los vascos, unos pasos, dijo, que no podrán ser anulados por «voluntades mayoritarias ajenas a la sociedad vasca».
Zapatero señaló durante la sesión de control parlamentario que la «voluntad» del pueblo vasco debe hacerse realidad «conforme a la legalidad y al Estado de Derecho» porque respetar esos dos principios es «la garantía de su libertad». Por ese camino, dijo en tono enigmático, «se puede ensanchar todo», pero lo que no se puede hacer es «orillar el camino de las reglas y el procedimiento de la legalidad». Así hacia referencia a que la sociedad vasca podrá pronunciarse en el futuro en una consulta popular sobre asuntos ceñidos a la ley, pero no sobre aspectos al margen de la Constitución.