Construcciones Navales del Norte (CNN), pilotada por el asturiano José Luis Álvarez, aspira a liderar el consorcio que se hará cargo de los cuatro centros del grupo Izar en proceso de liquidación -los astilleros de Sestao, Gijón y Sevilla y la fábrica de motores de Manises- cumpliendo así el acuerdo que firmaron en diciembre de 2004 la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y los sindicatos UGT y CC OO.
Según lo trascendido hasta ahora, CNN es el grupo mejor posicionado, dado que es el único que ha presentado una opción de compra por las factorías de Sestao y Gijón. A ello se une que ha establecido un principio de acuerdo de intercambio accionarial por Astilleros de Sevilla con los dos grupos que aspiran a dicho factoría, Hispalia y Boluda.
En estos días, negocia un acuerdo con el grupo siderúrgico valenciano Ros Casares, el único candidato a la compra de la fábrica de motores de Manises, con lo que cumpliría el requisito sindical pactado de que el consorcio sea integrado por cada una de las empresas adjudicatarias de las factorías por una vigencia de cinco años. La medida significaría que, a partir del año 2011, desaparecería la gestión integral global y que cada astillero afrontaría su futuro en solitario. De cerrarse esta operación, la SEPI podría elevar su recomendación al Consejo Consultivo de Privatizaciones, que, a su vez, trasladaría la propuesta final al Consejo de Ministros.
Aportar carga de trabajo
Respecto a los planes industriales, Construcciones Navales del Norte -integrada por Ingeteam, Astilleros Murueta, Naviera del Nervión y el armador noruego Knutsen- podrían aportar carga de trabajo. Se trata de la propia Knutsen, cliente de Sestao y de Naval Gijón -con ocho quimiqueros encargados-.
En el caso de Izar Gijón, los responsables de CNN mantienen contactos muy estrechos con el grupo naviero belga Jan de Nul para la construcción de dos dragas de las mismas características que las que realizó en los últimos años para dicha empresa el astillero gijonés. De no ser aceptado el proyecto de CNN, el concurso de privatización sería declarado desierto y el proceso de venta de los astilleros públicos de Izar entraría en vía muerta, a la espera de alcanzar un acuerdo que permita cumplir con la garantía dada por escrito por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), en los acuerdos de diciembre de 2004, sobre una salida global y controlada para los cuatro centros afectados.
Saturación en el sector
Tanto UGT como CC OO exigen la creación de un 'holding' o consorcio con participación de la SEPI -49% de la futura sociedad-, dado el 'limbo' legal en que se encuentran las cuatro factorías pertenecientes a un grupo industrial en proceso de disolución. Y es que, juntas o por separado, mientras no tengan personalidad jurídica, no podrán suscribir nuevos contratos, pese a que el sector de la construcción naval a nivel mundial está saturado de pedidos en estos momentos.
Actualmente, la SEPI y los sindicatos, con el apoyo del asesor económico del presidente del Gobierno, Miguel Sebastián, están negociando la venta de las factorías civiles por separado a propietarios distintos pero creando una 'superestructura o nexo común' que permita cumplir los acuerdos suscritos entre ambas partes en diciembre de 2004.
En definitiva, se trata de buscar un punto en común a través de un grupo que gestione las cuatro factorías -Sestao, Gijón, Sevilla y Manises-, que permita conciliar la obligación legal derivada de la Unión Europea de adjudicar por unidades separadas y la firma del acuerdo.