Antes de que termine el año, comenzarán las obras de la nueva iglesia de La Florida. La comunidad parroquial de San Antonio de Padua dejará de sufrir las estrecheces actuales en un bajo en la calle de La Argañosa y se trasladará a una parcela en el vecino barrio. Sin embargo, del terreno de casi 12.000 metros cuadrados cedido por el Ayuntamiento, sólo ocuparán 4.000. Ayer, el arzobispo, Carlos Osoro, no contestó a la incógnita: a qué dedicarán los 8.000 restantes. «Lo que tenemos pensado es el proyecto de la parroquia. Naturalmente, proyectos posibles para ocupar los metros que restan hay muchísimos, pero no hay dinero», afirmó.
El párroco había reclamado la «implicación» del Ayuntamiento para impulsar las conexiones de La Argañosa y Las Campas con La Florida. Pero ayer no tocaba preguntar por eso. «Aquí venimos a celebrar una fiesta. No converso de cuestiones que son para conversar en otros lugares», concluyó tras una animada charla con el alcalde.