Según fuentes policiales, se trata de un grupo permanente integrado por jóvenes de edades comprendidas entre los 17 y los 23 años, en su mayoría residentes en Mieres, que comenzaron su actividad delictiva en el mes noviembre en Oviedo y que, poco a poco, a medida que adquirieron más confianza, fueron extendiendo sus robos a las localidades de Mieres y Lugones.
Mostraban un especial interés por los vehículos de la marca Ford, modelo Orión, estacionados en garajes particulares.
La sustracción se llevaba a cabo aprovechando los descuidos de sus propietarios que dejaban las llaves en los vehículos o forzando las cerraduras de las puertas delanteras izquierdas y manipulando el sistema eléctrico del coche.
Las mismas fuentes precisaron que en una de sus actuaciones llegaron a sustraer dos vehículos "Quads" del interior de un garaje de Oviedo que fueron recuperados posteriormente en las Minas Astur-Belga de Mieres.
En algunos casos, después de utilizar los coches sustraídos para trasladarse a las zonas de movida comprendidas entre las localidades de Oviedo y Mieres, los dejaban estacionados en garajes de esas ciudades con daños externos que evidenciaban una escasa pericia para conducir.
Así lo demuestra el último y más grave de los hechos ocurridos el 2 de abril, cuando cuatro de los jóvenes del grupo fueron detenidos tras provocar un accidente de tráfico en el acceso de la A-66 por Plaza de Castilla a Oviedo.
Al parecer, ese mismo día dos de ellos, aprovechando que el propietario de un vehículo se había olvidado las llaves dentro, lo habían sustraído del interior de un garaje de la localidad de Mieres, y junto con otros dos jóvenes del grupo, decidieron ir a divertirse a varios locales de Oviedo.
Con el objeto de evitar un posible control policial, resolvieron que dos de ellos se fueran delante, conduciendo un coche propiedad del hermano de uno de ellos, a modo de avanzadilla.
A la entrada de Oviedo y debido al exceso de velocidad el coche sustraído derrapó estrellándose contra un muro e impactando a continuación con el otro vehículo conducido por los otros dos amigos.
Dos de ellos tuvieron que ser rescatados del amasijo de hierros en los que quedó el vehículo que no había sido sustraído, mientras que los dos ocupantes del turismo robado intentaron escapar, siendo detenidos posteriormente.
En alguna ocasión fueron detenidos separadamente, tanto por la Comisaría de Oviedo como por la de Mieres, hasta que en un momento de la investigación se determinó, que realmente no trabajaban de forma individual, sino que formaban un grupo con un objetivo común, aunque no siempre actuaban todos a la vez.
Según la Policía Nacional, su participación dependía de la disponibilidad de cada uno de los jóvenes para salir de noche.