«Todo ha salido perfectamente», decía satisfecho ayer a media mañana Agustín Sánchez Lavega, astrofísico y responsable del equipo español que participa en la misión 'Venus Express'. La nave de la Agencia Espacial Europea (ESA) acababa de entrar en órbita de Venus después de 153 días de viaje y 400 millones de kilómetros. «Hemos superado los dos momentos críticos: el despegue, hace cinco meses, y la entrada en órbita, hoy. Así que estamos muy contentos», reconocía a este periódico el investigador, cuyo equipo empezará en junio a trabajar con datos enviados por la nave de la ESA.