Una de las acciones que la formación de música tradicional villaviciosina estaba barajando como protesta por la situación de su local es la de celebrar una clase de gaita en la plaza del Güevu. «Al final no nos va quedar otro remedio», señalaba su director de la banda gaites.
Sería la nueva forma de expresar su malestar ante la situación del local, en el cual sus representantes aseguran que «dentro de poco tiempo ya no podremos ensayar». Tras el anuncio de obras por parte del equipo de gobierno, es probable que la clase al aire libre se suspenda.