El PP mantiene su desconfianza sobre el futuro de la alta velocidad en Asturias. El presidente de los populares, Ovidio Sánchez, dijo ayer que, tras la llegada del PSOE al Ejecutivo central se empezaron «a cambiar los criterios y ahora va descubriéndose que el tren Asturias-Madrid, con la variante de Pajares y con el Guadarrama, va a seguir tardando lo mismo que ahora». Justifica Sánchez este pesimismo en que «estamos construyendo dos grandes túneles para que acabe circulando un tren convencional».
El líder del PP dice que eso será así porque esas grandes infraestructuras serán «un paréntesis entre una línea de puntos discontinuos». Se refiere a la pretensión de Fomento de utilizar trenes de rodadura desplazable entre Asturias y Madrid, de modo que se puedan adaptar al ancho español y al ancho ibérico en función de la situación del tramo de turno. «Consideramos que esto es una burla. Mientras en Francia ya están probando trenes a 450 kilómetros por hora, Asturias sigue en el siglo XIX». Frente a esta situación, Ovidio Sánchez señaló que «vamos a ser la voz de los asturianos para reivindicar la alta velocidad para Asturias, a la que tenemos derecho como todos los españoles».
El líder de los populares reforzó esta idea contraponiendo el caso asturiano a otras regiones «que van a tener la alta velocidad». Se refería a «los catalanes y los vascos». Porque ellos «sí la van a tener por el chantaje, en unos casos del terrorismo, y en otros casos de los separatistas», se despachó Sánchez.
Por su parte, Izquierda Unida considera que, tras las explicaciones que el martes dieron el delegado del Gobierno, Antonio Trevín, y el diputado Álvaro Cuesta, aún queda por saber «cuándo va a estar operativa toda la línea de alta velocidad hasta Asturias», dijo Jesús Iglesias. Porque, aunque los dirigentes socialistas señalaron que en 2009 estaría terminada la variante y que conectaría con la red actual mientras no estén terminadas las obras en esos tramos adyacentes, eso no permitirá alcanzar el principal objetivo, «reducir a menos de tres horas el viaje de Gijón a Madrid».
No quieren dar los socialistas plazos para la conclusión total, y eso lo interpreta Iglesias una falta de voluntad política. «Para que se terminase todo el trazado en 2009 serían necesarias inversiones de una magnitud muy importante». De ese modo, lo que ocurría, a juicio del líder de IU, es que el Gobierno central preferiría distribuir el gasto en varios años, con lo que las obras se prolongarían más allá de la fecha anunciada.
Soluciones provisionales
Esta situación llevaría a la solución provisional de utilizar los trenes de rodadura desplazable, que irían por línea de alta velocidad de Madrid a Valladolid, de Valladolid a la variante de Pajares en sobre la línea actual, en la variante volverían al ancho internacional, y de Pola de Lena a Gijón vuelta al ancho español. Una solución bastante disparatada, a juicio de Iglesias, y con el peligro adicional de que «en este país se suelen alargar más las soluciones provisionales que las definitivas». «Puede ocurrir que durante años la variante de Pajares sea un obra sin sentido».
IU espera aclarar todos estos aspectos en la reunión que el próximo día 18 mantendrá con el secretario de Estado de Infraestructuras y Planificación, Víctor Morlán, y cuyo resultado «será decepcionante» si el objetivo de Fomento no es conseguir llegar a Asturias en menos de tres horas.