El Ayuntamiento de Ribadesella pide un trato preferente para la playa de Santa Marina en la campaña de limpieza estival de arenales que presta el Principado a través del Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos de Asturias (COGERSA).
El concejal de Obras y Servicios, Juan Manuel Blanco, anunció ayer que el equipo municipal de gobierno, del Partido Popular, se dirigirá a la Consejería de Medio Ambiente para solicitar un «tratamiento especial» de las playas asturianas que estén en posesión de la 'Q' de calidad.
En la actualidad sólo dos arenales asturianos pueden exhibir este distintivo, la mencionada playa de Santa Marina y la playa de Toró, en el vecino concejo de Llanes.
«Estamos contentos con la limpieza estival que se realiza en nuestro arenal, pero echamos en falta algún detalle diferenciador, ya que estos arenales tienen unos niveles de exigencia en materia de limpieza muy superiores al resto de playas», explicó el concejal riosellano.
El edil de Obras y Servicios añadió al respecto que estos arenales «todos los años tienen que pasar unos controles muy exigentes».
Desde el 1 de junio
Esa campaña de limpieza estival comenzará el día 1 de junio y se extenderá hasta el 15 del mes de setiembre. Según se avanzó en una reciente reunión que los representantes de los municipios costeros asturianos mantuvieron con Antonio Suárez Marcos, vicepresidente de COGERSA, para las playas del concejo de Ribadesella no se plantea ninguna novedad.
Los presupuestos estimados para toda la campaña de apoyo a la limpieza van a ser muy parecidos a los del año pasado, 440.000 euros, «con lo que el servicio va a ser prácticamente igual, no habrá ninguna variación». De hecho, el plan estival de limpieza sólo establece un día semanal de rastreo y cribado de arena en la playa de Vega, la segunda más visitada del concejo. Desde la apertura de la autovía del Cantábrico con enlaces en Berbes y Bones, este arenal ha incrementado de forma notable su número de usuarios, disparándose a cifras anteriormente inesperadas.
El año pasado recibió a más de 120.000 bañistas. Por ese motivo, el consistorio también pedirá una mayor frecuencia en la limpieza de este arenal. «Atendiendo a los criterios de la misma consejería, los de actuar allí donde hay mayor demanda de usuarios, creemos que Vega se merece mayor frecuencia de limpieza», dijo Juan Manuel Blanco.
El edil se conformaría con tres o cuatro días semanales. «Somos conscientes de las posibilidades presupuestarias y tampoco queremos ser abusivos», añadió.
Pre-estival
Para la limpieza pre-estival, el Ayuntamiento de Ribadesella también demandará un mayor compromiso por parte de los responsables regionales. La playa de Santa Marina es receptora de todos los residuos procedentes de las cuencas del Sella y Piloña, arrastres que se van acumulando en el arenal durante el otoño-invierno.
«Estas basuras que no son imputables a nuestro municipio, pero sirven para distorsionar la imagen turística de nuestra villa», se quejó el concejal de Obras y Servicios.
Blanco quiere que la limpieza pre-estival de la playa de Santa Marina se inicie con anterioridad, para mejorar esa imagen y facilitar la labor de los pescadores de angula, que utilizan el rompiente de la playa como lugar de trabajo. Este año se inició la semana pasada y concluía en la mañana de ayer.