El Woody Allen de Milicias Nacionales amanece de vez en cuando sin la mitad de sus Ray Ban. Santarúa lo ha restaurado en varias ocasiones y ahora teme por el crucifijo del pecho de Juan Pablo II, que anclará mejor al pecho de la escultura.
-¿Es el vandalismo el peor enemigo del arte en la calle?
-Sí, yo creo que la falta de cultura provoca que no se vea la trascendencia que tienen las cosas. Pasa lo mismo cuando no se aprecia que si una calle está limpia, esa higiene nos va a repercutir a todos en la salud. Y emplear un objeto para romper algo, rompe los esquemas de una persona de cultura.
-¿Existe alguna solución para evitar que se rompan las gafas o habrá que operar a Allen de miopía, como sugirió el alcalde?
-Yo creo que habría que grabar en vídeo al que rompe, para que lo vea y decirle que como él rompió eso, tiene que restaurarlo y pagarlo. Es la única forma. Si no pasamos al tema material, la gente no se da cuenta de lo que valen las cosas. Como no tienen cultura, hay que pasar al otro extremo, darles una lección, no digo un castigo, para que aprendan lo que es la cultura.