Derrota y freno para un Avilés que se enfangó sobre un campo de arena mojada -por lo de la lluvia intermitente durante todo el partido- y se vio superado con justicia por el Tuilla. Los locales evitaron que los avilesinos ascendiesen a la séptima plaza y lo hicieron a base de pelear y correr más que ellos. Cuando la calidad se oscurece, el pundonor y las ganas se hacen protagonistas y el Tuilla no quiso ser menos que aquel equipo de hace cinco temporadas que venció a los discípulos de Montes por 1-0.