Cuatro jóvenes montañeros gijoneses ocupaban el vehículo que circulaba inmediatamente detrás del autobús accidentado. Una de las ocupantes relató a este periódico que «vimos cómo el autobús se desvió solo, chocó con el guardarraíl y volcó». Esta mujer indicó que el autocar «no circulaba rápido y aparentemente tampoco tenía ningún obstáculo delante».
El accidente hizo que el carril de la autopista en sentido a Gijón quedara totalmente cortado. Muchos conductores fueron los primeros en auxiliar a las víctimas, hasta que llegaron los equipos de emergencias.
La Guardia Civil de Tráfico tuvo que cortar temporalmente también el otro carril de la autopista, para poder dar paso a los vehículos que se habían visto atrapados por el accidente. La circulación quedó desviada por la carretera AS-242.