Menos del 1% de los trabajadores del sector de la carne tenía en marzo de 2003 estudios específicos y cerca del 90% de las empresas calificaba como insuficiente el sistema de formación profesional del colectivo. Una carencia que, en opinión de los expertos, influye notablemente en la baja tasa de productividad del sector cárnico, opinan los expertos. Pero esa realidad podría cambiar.
El equipo de la Universidad de Oviedo que analizó las necesidades del sector resaltó la importancia de contar con profesionales con una titulación reglada. De ahí que se decidiera impulsar la creación de un centro de formación profesional. El proyecto contará con una partida inicial de 1,5 millones de euros de Fondos Mineros y estará en Sueros, Mieres, aprovechando la conjunción en esa zona de un matadero y una sala de despieces, ideal para la formación profesional dual que se pretendía.
Hasta ahora, el sistema de formación asturiano no dispone de ningún tipo de estudios reglados para las industrias cárnicas, ya que acababa de levantar la titulación de Técnico en Matadero y Carnicería-Charcutería que se impartió durante un período corto de tiempo en dos institutos de la región, uno en Avilés y otro en Pola de Lena.
El futuro centro se configuró como una pieza clave del nuevo sistema de Formación Profesional que se quiere implantar en la región. «Los cursos van dirigidos tanto a jóvenes de entre 16 y 21 años que no alcanzaron los objetivos de la Enseñanza Secundaria Obligatoria como a desempleados sin límite de edad, y a trabajadores en activo», explica el coordinador del centro, Pablo González Díaz.
La primera función de la escuela, que ya cuenta con diez especialidades homologadas entre las que se encuentran la de Carnicero, Envasador y Auxiliar de Industrias Alimentarias, fue el restablecimiento de la enseñanza asociada con la titulación del ciclo de grado medio de Matadero, Carnicería y Charcutería.
El siguiente paso será orientarse hacia las nuevas titulaciones de Formación Profesional. Por ejemplo, el Ciclo Formativo de Grado Superior especializado en Industrias Cárnicas que ha ya se imparte en la escuela de Cataluña, emulada por los ideólogos del centro mierense. «La enseñanza superior podría implantarse en unos dos años», plantea el presidente de la Fundación Asturiana de la Carne, Manuel del Busto Álvarez.
A la espera del centro
Las instalaciones para la formación práctica de la escuela, que se imparten cuatro días a la semana, se caracterizan, de acuerdo al gerente del centro, José Ramón Arias, por reproducir el lugar de trabajo de un operario perteneciente a industrias cárnicas. Constan de una superficie de 926,33 metros cuadrados, en los cuales está construída una sala de despieces y sus correspondientes departamentos.
Hasta el próximo curso, para cuando está previsto que concluyan las obras del edificio que se está levantando en las inmediaciones del matadero de Sueros, las clases teóricas se imparten un día a la semana en las tres aulas que se habilitaron del colegio público La Peña, en Mieres, y que fueron cedidas por el Ayuntamiento de Mieres. Los instalaciones de La Peña se completan con un aula de informática con ordenadores de última generación conectados en red, ADSL, impresoras y fotocopiadoras y un aula de audiovisuales. Hasta el momento, el centro ha formado a 45 alumnos en las especialidades de Matarife, Envasador de Productos Alimentarias y Auxiliar de Industrias Alimentarias. De ellos, alrededor de 30 ha logrado insertarse en el mercado laboral.
Clases de carnicería
La previsión es que el próximo curso pasen por la escuela unas 500 personas en las diferentes categorías de formación: reglada, ocupacional y continua. En el caso de los trabajadores en activo, puede ser la propia empresa la que decida solicitar una formación concreta a la escuela para sus propios trabajadores o que sean ellos mismos los que acudan al centro animados por alguno de los cursos ofertados.
El pasado 11 de abril se celebró en las escuelas de La Peña la primera clase del curso de Carnicero. 14 alumnos de Mieres, Langreo y Gijón, mayoritariamente, que se formarán en esa especialidad hasta mediados de noviembre «con la esperanza de conseguir un empleo y una preparación que te garantice la estabilidad». Es el caso de Cristina Carrizo, de 43 años y vecina de Ujo, que «confía en terminar las 674 horas de formación con un empleo en Mieres». El centro podría absorber la demanda de comunidades como Galicia y Cantabria que no se dispone de formación reglada para el sector.