SON muchos los apellidos de grandes jugadores oriundos de la villa y puerto de Gijón que han hecho historia en el Real Sporting. Uno de ellos ha sido sin duda alguna el 'Prendes', muy posiblemente originario de esa parroquia del concejo de Carreño, y todavía queda el grato recuerdo de los espectaculares goles de José Manuel 'Pepe Prendes' Vega, que nacido en Aboño dio lo mejor de sí mismo en el Real Gijón de entonces, para luego seguir sus éxitos en el Real Murcia, Tenerife y Real Avilés, y que aún revive, con su amena conversación, sus grandes tardes en El Molinón.
Pero en esta ocasión quería rendir homenaje a otros 'Prendes' que en tiempos lejanos, muy diferentes y por supuesto no exentos de inconvenientes, lograron implantar el entonces desconocido juego del 'foot-ball'. Fueron los hermanos Eduardo, Ramón y Pedro Prendes Rodríguez, hombres imprescindibles si de escribir la historia del nacimiento del 'sport' en Gijón y en Asturias se trata.
Fueron un total de diez hermanos, hijos de Manuel Prendes González, natural de Carreño, que allá a mediados del siglo XIX emigró a las Américas como tantos otros asturianos en busca de fortuna. Cuando consiguió su objetivo, regresó a su tierra para casarse con Manuela Rodríguez Prendes, hermana a su vez de Brígida, la que sería madre del famoso pintor Nicanor Piñole Rodríguez. Eduardo, el mayor de los diez hermanos nacido en Gijón, en el año 1886, inició sus estudios en el colegio de la Inmaculada, para completar su formación mercantil en Inglaterra. En el año 1903 ya figura como 'goal-keeper' (guardameta) en las alineaciones del Gijón Sport Club junto con Manuel Hartasánchez, Adolfo Suárez y Eugenio Zanetti, que se alineaban de 'backs' (defensas). Antón de la Riva, Vicente Sánchez, Miguel González, Marino Díaz, Pepito Moré, Luis Adaro, Romualdo Alvargonzález, Arturo Beltrán, Las Clotas, Vicente Sánchez y José Luis Alvargonzález, eran otros de sus compañeros de equipo en aquellos románticos tiempos del inicio del balompié en Asturias.
Por su parte, Ramón Prendes, el tercero de los hermanos, pero el segundo en calzarse las botas de 'foot-ball', nació en Gijón, el 14 de noviembre de 1889 y también se inició tanto en los estudios como en el 'sport' en el citado colegio de la Inmaculada, pero en el año 1910 ya figura en las filas del Gijón Sport Club, y en 1914 haría historia en el Sporting gijonés, jugando principalmente en la demarcación de extremo izquierdo, junto con De la Puente, Anselmo López, José Morán, Amador Vigil, Antón Riera, Manolín Argüelles, Manuel conde, Valentín Sendín, Mundo Morán y los hermanos Fernando y Saturnino Villaverde.
Desde el colegio
Pedro Prendes Rodríguez, por razones de edad, puesto que nació en el año 1894, sería el último de los hermanos en incorporarse al nuevo deporte, también en el colegio de la Inmaculada, para luego marcharse a Francia, donde en la localidad de Poo, completó sus estudios industriales, y en 1916 ya jugaba con el Real Sporting, alternando en la portería con el meta Bernardino de la Puente; Campo y Suárez en la defensa; Pradinas, Mundo Morán, Pepito Riera y Rafael Moutón en la línea de medios, junto con Manolín Argüelles y los hermanos Secundino, Fernando y Saturnino Villaverde en la delantera.
Huelga decir que los tres alternaron el 'foot-ball' con su actividad laboral, puesto que allá por los comienzos del siglo XX aquello de dar patadas al balón no dejaba de ser un simple entretenimiento. Eduardo desarrolló sus conocimientos mercantiles como alto ejecutivo de banca y Ramón trabajó en la empresa de consignaciones López de Haro, S. A. y destacó como un gran artista de la encuadernación dejando una estela de verdaderas obras de arte. Ambos, Eduardo y Ramón Prendes Rodríguez, murieron estando solteros, el primero el 4 de marzo de 1936, a los 49 años, y el segundo el día 3 de mayo de 1959, a los 69 años de edad.
Pedro Prendes, el menor de los hermanos, industrial maderero que también llegó a regentar un taller de carrocerías de coches, contrajo matrimonio con Eulalia Quirós Rodríguez, del que nacieron cuatro hijos, María Eulalia, María Josefa, Pedro y Francisco Prendes Quirós, este último abogado de profesión, ejerciendo en su bufete en nuestra ciudad, y fiel guardián de los recuerdos familiares, de quienes tenemos que destacar su relevancia en la vida social gijonesa del pasado siglo XX.
Los hermanos Eduardo, Ramón y Pedro Prendes Rodríguez eran primos carnales, por parte de madre, del famoso pintor Nicanor Piñole Rodríguez, que habiendo quedado huérfano de padre cuando estaba próximo a cumplir un año de edad, propició que pasase toda su infancia y parte de la juventud conviviendo con sus primos, por lo que también es notorio que Piñole dio alguna que otra patada al balón formando parte de los equipos gijoneses en la primera década del siglo XX.
De esta estrecha relación familiar y deportiva nos quedan no sólo escritos de la época, sino quizá lo más valioso, un famoso cuadro pintado por Nicanor Piñole en el año 1907 en el que aparece su primo Eduardo, posando con la vestimenta de futbolista y cubierto con un gabán, puesto que por aquellos años y hasta mucho más tarde no llegó el 'chandall' al mundo del balompié.
En los ancestros del Real Sporting figuran además otros Prendes, como son los hermanos Manuel y Victoriano, que también son dignos de mención por su participación en la vida social y deportiva de la ciudad, pero esa ya es otra historia.